La Corona de la Vida


La Corona de la Vida
es uno de los Ceremoniales de mayor importancia que se realiza en Energía Divina, desde hace ya varios años.

 

Fue canalizado desde el Padre por Daniel y por Myriam, con el fin de transmitir conocimiento a aquellos que lo vivencien, ya que se brinda como una experiencia personal, en la cual a través de la Canalización ellos orientan y dan las herramientas para la auto-sanación.

 

 

Su mayor resultado es arrancar las espinas que están inmersas en nuestra alma, ya sea que se hayan generado en esta vida del aquí y ahora, y/o en encarnaciones anteriores.

 

La transmutación karmática que otorga La Corona de la Vida, es lo que nos permite descubrir que existe una forma de vida distinta, en base a nuestra percepción de las situaciones y al entendimiento que recibimos de forma inmediata al ser parte de ella.

 

Transformando lo negativo en positivo, nos reconocemos como hacedores de nuestro propio destino, sabiendo que el poder está dentro de nosotros y que disponemos de él para lograr los cambios que tanto estamos mereciendo.

 

A través de la representación del Ego, podemos concientizar en nosotros la importancia de los pensamiento que emanamos, el poder que tiene nuestra mente sobre el ser que somos, y que los pensamientos negativos invaden nuestra alma de confusión provocando equivocadas elecciones y llevándonos a nuestra propia destrucción, la cual se da simplemente debido a la materialización de enfermedades en nuestro cuerpo físico.


Tenemos que eliminar los malos pensamientos de nosotros, para lograr la propia sanación tomando como herramienta un conocimiento revelador.

 

Uno de los grandes puntos que se reconocen, manifiestan y viven en La Corona de la Vida es la liberación. Liberando la carga emocional que tenemos en nuestra alma, o sea, aquellas emociones negativas como la culpa, la angustia, el miedo, la depresión, el rencor, el reproche y demás, estamos dejando atrás las mochilas que nos pesan y que no nos dejan avanzar.

 

 

El generar la liberación en nosotros hace que veamos con claridad, que nos reencontremos con las verdaderas motivaciones y que nos reconozcamos como Hijos de Dios abundantes y dispuestos a encontrar el beneficio y la felicidad en nuestras vidas.

 

También, la liberación es provocada por el perdón, otro punto fundamental a vivir. El perdón es divino, y debemos perdonarnos a nosotros mismos en primera instancia para aceptarnos y amarnos, y de esta forma poder aceptar y amar a nuestro entorno y a las situaciones que generamos. El perdón es la llave que nos permite cortar con todo aquello que nos hace daño y dejar que nuestro pasado desaparezca definitivamente, para no vivir de forma limitada y sacrificada.

 

 



Para arrancar las espinas que nos duelen, debemos tomar conciencia que el camino del sufrimiento es opcional; y que si bien el dolor es un maestro ya que de él aprendemos constantemente, el sufrir depende única y exclusivamente de cada uno de nosotros. Podemos vivir la misma situación que otros, y sin embargo reaccionar de una forma totalmente distinta, y esto nos muestra desde la claridad que depende de nuestra percepción y elección cómo queremos estar.

 

 

 


Entendiendo nuestro interior, conectándonos con él, podemos comenzar a discernir aquellas situaciones o personas que nos causan dolor de las que nos invitan al despertar de conciencia.



La Corona de la Vida
nos muestra que la felicidad y el bienestar no son cimas inalcanzables, sino que son estados de conciencia y que somos nosotros mismos quienes debemos elegir la manera de vivir, ya sea sumidos en un valle de lágrimas, o despertando nuestra esencia para manifestarla y reconocer a Dios en nosotros y en nuestro entorno, a través del camino del Conocimiento y del Amor.

 

 

Te invitamos a vivir este Gran Ceremonial para arrancar las espinas
de tu alma y recibir la Verdadera Corona de Vida.